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La reforma energética en España

La reforma energética en España

La reforma energética en España

El Gobierno español ha impulsado la reforma del sistema eléctrico estatal  para poner fin a los desequilibrios del sistema eléctrico, el llamado déficit de tarifa. Actualmente este déficit de tarifa asciende a unos 4.500 millones de euros anuales, y lleva acumulados más de 26.000 millores de euros.
 
La reforma se articula entorno a dos normas:
 
.- por un lado, la tramitación de la reforma de la Ley del sector eléctrico (http://www.congreso.es/public_oficiales/L10/SEN/BOCG/2013/BOCG_D_10_272_177.PDF), que el día 23 de noviembre fue remitida por el Congreso de ls Diputados al Senado para continuar su tramitación parlamentaria; esta Ley vendrá a sustituir la actualmente vigenteLey 54/1997, de 27 de noviembre, del Sector Eléctrico.
Las medidas adoptadas consisten principalmente en:
1.- Repartir el esfuerzo para equilibrar el sistema entre empresas, consumidores y Estado. Así, de los 4.500 millones de desequilibrio, 2.700 millones serán asumidos por las compañías a través de modificaciones en sus retribuciones, 900 millones de euros serán asumidos por el Estado a través de los Presupuestos Generales y los 900 millones de euros restantes serán asumidos por los consumidores a través de una subida de peajes.
2.- Introducir cambios normativos para que el sistema sea más flexible y pueda evitar nuevos desequilibrios en el futuro.
3.- Garantizar el suministro al menor coste posible para el consumidor. Para ello, se simplifica la factura eléctrica y se introducen cambios normativos para fomentar la competencia, reforzando los mecanismos de atención al cliente y manteniendo la protección para los consumidores vulnerables.
La aplicación de estas medidas, más allá de ser estrictamente técnicas o de reparto de los problemas financieros del pasado, obliga a plantearse cuál es el modelo energético español que el Gobierno plantea para el futuro: realmente esta reforma avanza hacia el objetivo de reducir el consumo y  las emisiones para ser más sostenibles como sociedad, y reducir el coste energético del país para ser más competitivos en el exterior? O más bien se posiciona al lado de aquellos que en su día, teniendo el mercado eléctrico a sus pies, hicieron grandes inversiones y ahora no quieren perder ni sus inversiones ni su posición dominante en el sistema?
En un próximo post trataremos de esta cuestión. 

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